La IA lee cada pedido, reconoce al cliente, casa cada línea con tu catálogo y deja el presupuesto preparado con su tarifa. Tu equipo solo revisa lo que tiene dudas.
Pasa el ratón por una línea del pedido para ver dónde acaba en el ERP. Datos de ejemplo.
Los que llegan con prisas, con códigos propios o con una nota al final que lo cambia todo.
En el cuerpo del correo, en PDF o escaneado, y también solicitudes de oferta.
Aunque use sus propios códigos o describa el producto a su manera.
El precio que pone el cliente es solo informativo; manda el de tu ERP.
Si el cliente añade o cambia algo, se actualiza ese presupuesto.
Un pedido que sustituye a otro con el mismo número actualiza el que ya existe.
Las dudas llegan como tarea al comercial que lleva a ese cliente.
Facturas, publicidad o avisos se archivan sin tocar el ERP.
Los correos procesados se mueven a la carpeta que elijas.
Gmail o Google Workspace, y Outlook o Microsoft 365.
Odoo, con conector listo. Otros ERP, adaptados a medida.
Lo alojamos y mantenemos nosotros, en servidores en la Unión Europea.
Cuéntanoslo en media hora y te decimos con franqueza si podemos ayudarte.